

Cortijo fue antiguamente el lugar donde se elaboraban alimentos y especialidades. De allí que cortejar también signifique agasajar, dar lo mejor que tenemos. Nuestra línea de aceites de oliva y acetos es la forma en que recordamos la cocina de nuestros abuelos y el amor por una tradición que siempre compartió lo mejor de sí en cada comida.


Cortijo es una línea pensada para acompañar la cocina de todos los días y también para realzar creaciones de alta gastronomía. Sus aromas y sabores reflejan el perfil de elaboración de nuestra bodega, combinando calidad y versatilidad en cada presentación.
Propuestas que surgen como expresión del amor por el terruño, a partir de olivas seleccionadas y procesos que priorizan el equilibrio y la pureza.
Creamos distintos formatos para cada ocasión: desde botellas de vidrio de 250, 500 y 1.000 ml, a Pouch de 1,5 L y Bag in box de 3 L.







Mendoza es una zona olivícola destacada. Sus condiciones climáticas y amplitud térmica favorecen el desarrollo de olivas de excelente calidad. La tradición mediterránea heredada de inmigrantes europeos, junto a años de especialización, dio origen a una cultura olivícola reconocida hoy como Indicación Geográfica.

Elaboramos nuestro aceite de oliva virgen extra a partir de una cuidada selección de olivas Frantoio, Nevadillo y Arauco. Su recolección manual en envero temprano y los altos estándares aplicados en todo el proceso tecnológico garantizan una calidad superior de este blend, con una acidez menor al 0,3 %.

El estuche perfecto para la cocina de quienes aman los detalles. Reúne 4 opciones gourmet elaboradas bajo el perfil de nuestra bodega: 3 aceites de oliva virgen extra (clásico, saborizado a la albahaca, saborizado al limón) y 1 aceto balsámico reducción. 4 elementos exquisitos para dar forma a tus creaciones.


“El nombre de esta línea proviene de un cortijo llamado El Olivar, en el sur de España, una de las zonas olivícolas más importantes del mundo, donde nació mi padre. Cuando emigró a Argentina, sentó las bases en Agrelo con las que dimos lugar a Viña Las Perdices. Inspirados en ese recuerdo creamos esta línea de aceites de oliva y acetos para continuar un camino que habla en cada botella del lugar que elegimos”.
Nicolás Muñoz, propietario de Viña Las Perdices


Blend de Frantoio, Nevadillo y Arauco. Elaborado a partir de olivas recolectadas durante la primera quincena de mayo a través de cosecha manual en la zona de Barrancas, Maipú, en Mendoza. Su persistencia es agradable y prolongada. De amargor suave y picor medio. Se percibe complejo, elegante y armónico. Su acidez es menor al 0,3 %.


El equilibrio justo entre textura, dulzura y acidez, de consistencia media y densidad almibarada, color ámbar intenso con reflejos caramelo. Intensidad aromática con reminiscencias a vinagre de vino y a mermelada de frutas de carozo. Ideal para acompañar ensaladas, condimentar vegetales, laquear carnes y elaborar salsas.


Una opción que combina olivas seleccionadas con limones de estación durante el proceso de molienda, logrando un AOVE aromatizado de forma natural. Su perfil fresco y cítrico aporta una expresión vibrante y equilibrada. Ideal para aderezar, marinar y acompañar distintos platos, sumando ligereza, vivacidad y un toque refrescante.


Esta propuesta marida nuestro aceite de oliva virgen extra con albahaca fresca. La integración se realiza durante la molienda, permitiendo que ambos ingredientes se fusionen de manera natural. El resultado es un AOVE aromático y elegante, ideal para realzar distintas elaboraciones y acompañar entradas, ensaladas y platos frescos.
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